El camino hacia el Mundial se inicio con victoria

Tras coronarse en lo más alto del continente, la Selección Española volvió a enfundarse la camiseta de las grandes citas para iniciar su andadura en la Ronda Principal de clasificación hacia el Mundial. El Manzanares Arena acogió el choque inaugural del Grupo 4, donde el combinado nacional recibió a una siempre rocosa Finlandia. Con la vitola de favorita y el aliento de una afición ciudadrealense que colgó el cartel de «no hay billetes», España buscaba arrancar con pie firme una fase donde el liderato de grupo otorga el billete directo a la ansiada Ronda Élite.

​El quinteto inicial elegido por Jesús Velasco estuvo formado por Dídac Plana en portería, acompañado por Antonio Pérez, Gon Castejón, Adolfo y Daniel Gabriel. Por parte del cuadro visitante salieron de inicio Koivumäki, Korpela, Pirttijoki, Pulkkinen y Vanha.

​España mandó, pero perdonó (1-0, Pablo Ramírez al descanso)

​La selección española se marchó al descanso por delante en el marcador (1-0) gracias a un tanto de Pablo Ramírez, aunque con la clara sensación de haber perdonado demasiado en los primeros veinte minutos. Los de Velasco ejercieron un asedio total sobre la portería finlandesa, sumando un total de 17 disparos (7 de ellos a puerta) y 7 saques de esquina, frente a los 8 intentos y 3 córners botados por los nórdicos.

​El gran protagonista de esta primera mitad fue el guardameta visitante Juha-Matti Koivumäki, que frustró varias ocasiones clarísimas del ataque español, sumado al sacrificio de una zaga nórdica que llegó a bloquear hasta 6 remates. La dureza defensiva de Finlandia se vio reflejada en sus 2 tarjetas amarillas y 5 faltas cometidas (por solo 1 de España), en un primer periodo donde el conjunto local fue superior y limpio, pero careció de la contundencia definitiva de cara a puerta.

​Vendaval ofensivo y sentencia de autor

​Si la primera parte fue de dominio con premio mínimo, la segunda mitad se transformó en un monólogo absoluto de la Selección. Los pupilos de Jesús Velasco saltaron del vestuario con una marcha más y, aunque Finlandia logró igualar la contienda de forma momentánea por medio de Syllä (minuto 27′), la reacción de la Sefutbol Sala fue inmediata y demoledora.

​El tanto finlandés resultó ser un mero espejismo. España no solo recuperó la ventaja sin dar espacio a la duda, sino que terminó por encarrilar la victoria en apenas seis minutos de inspiración colectiva. Ricardo Mayor (30’37») devolvió la tranquilidad al luminoso y Antonio Pérez (36’58») firmó el gol de la tranquilidad que certificó el 3-1 definitivo.

​Los números finales atestiguan la abrumadora superioridad del conjunto nacional en la segunda parte. España cerró el encuentro con 33 disparos totales (14 a puerta) frente a los 16 de Finlandia. La insistencia local fue tan voraz que la Roja llegó a estrellar dos balones en la madera y vio cómo la zaga nórdica repelía hasta 10 lanzamientos. Koivumäki, héroe visitante en el acto inicial, terminó cediendo ante la constancia del ataque español.

​El choque también dejó un dato revelador en el apartado de faltas y rigor defensivo: Finlandia concluyó el partido con 10 faltas cometidas y 4 tarjetas amarillas, evidencia de los apuros que sufrió para frenar las acometidas locales mediante faltas tácticas. España, por su parte, mantuvo la disciplina cometiendo solo 4 faltas y viendo una única amonestación.

​Con el 3-1 sonando en la bocina final, el Manzanares Arena se rindió a su selección. La afición local, que disfrutó enormemente de la titularidad y entrega de su paisano Daniel Gabriel, despidió con ovación a una España que demostró galones, oficio y pegada. Los primeros tres puntos de la clasificación se quedan en casa.

​Crónica: Kevin

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