En la tarde del ayer el colectivo arbitral saco un comunicado que comenzaron a ejecutar al negarse a arbitrar el tiempo restante del partido Sporting Almería – Balerma (partido suspendido por la lluvia) que se tenía que disputar en la noche del lunes 2 de febrero a las 21:30. En el comunicado tambien anuncian que se niegan a arbitrar el partido; UD. Coineña – Balerma, correspondiente a la jornada 20ª.
La decisión del colectivo debe ser respetada, y si los árbitros andaluces abanderados por su presidente toman una decisión, esta, tiene que ser asumida por el ente federativo al que directamente pertenecen. Ahora viene la segunda parte… ¿secundaran a los árbitros desde la RFAF? Por el momento desde Tomás Pérez parece que estan mirando para otro lado con permitir que los minutos restantes del Sporting Almería – Balerma, no se disputase, puede que les pillara con el pie cambiado. Pero… y la UD. Coineña – Balerma previsto para el próximo sábado ¡van a permitir que este partido no se dispute!
Desde la RFAF no deben de ignorar que la Tercera es competición de la RFEF, y los grupos 17º y 18º, estan delegados a la federación que preside Pedro Curtido. Balerma -que ha expulsado al agresor- debe penar las sanciones que le imponga el juez de competición, el club no mato a Manolete, y continúa estando bajo el paraguas de la RFEF, inscrito en la RFAF. Y la UD. Coineña, porque tiene que sufrir en sus carnes el malestar del colectivo arbitral al que no falta razón de sentirse vulnerables.
Si los árbitros andaluces no quieren arbitrar, la RFAF tiene que respetarlo, pero a la vez se tiene que mover para buscar soluciones y que este partido sea dirigido, si es necesario por árbitros de otra territorial al ser una competición nacional. La UD. Coineña, si el partido no se disputa es una victima como los árbitros agredidos. Para el conjunto malagueño que disputa el liderato no es lo mismo jugar el próximo sábado que un día entre semana. Taquilla, ingresos de otro tipo, y lo mas grave, si entre los clubes no hay acuerdo en la fecha, será el juez de competición el que decida. Supongamos que en la fecha fijada por el juez, Rubén Cornejo, técnico de la Coi, no pueda contar por ejemplo con cinco jugadores por trabajo o estudios etc. Igual sucede con Balerma que lucha por no descender. Si no se permite que se dispute este partido en su fecha, se estará adulterando la competición.
Ambos clubes no se quedan quietos y se pondrán en contacto con la RFAF y RFEF, pidiendo que se dispute el partido en la fecha y hora señalada. El malestar arbitral es lógico, pero que no se dispute el partido no soluciona nada. Todo pasa por el civismo de jugadores, técnicos, dirigentes y aficionados. Aquí es donde la Federación debe renovar el reglamento con sanciones ejemplares para que lo que sucedió en Balerma no se repita.
Fran Gago





